viernes, 19 de febrero de 2016

Seguridad y Tecnología



Hoy en día la seguridad y la tecnología van de la mano, y por esta razón conocer cómo funciona la tecnología hará que la seguridad deseada se acerque a la realidad.

Con los años de experiencia adquiridos en este medio, me gustaría dar un aporte a todos aquellos interesados en esta materia, sean profesionales en el área o no, pues la seguridad es una necesidad para todos sin distinción alguna.

Es por esta motivación que decidí realizar este blog para ir escribiendo varios aspectos de la seguridad electrónica, pues muchas veces he visto como al abrirse el mercado para la venta de equipos, las instalaciones realizadas no tienen criterios valederos para lo que se necesita y van más por lo que se piensa que se quiere y, al momento de necesitarse, el sistema no responde adecuadamente y se culpa al fabricante del equipo.

En principio se hace imprescindible establecer una planificación de lo que se quiere proteger, bien sea individuos y/o bienes materiales, pues sin tener un plan adecuado el objetivo del sistema de protección no se cumplirá cabalmente.

Dentro de la planificación hay que considerar muchos elementos que al inicio puede que no se tengan en cuenta, entre los cuales la situación país tendrá un peso importante en este paso, así como los elementos meteorológicos, los geográficos, arquitectónicos, iluminación, suministro de energía, comunicación interna y externa, restricciones de accesos, puertas y cerraduras, alarmas de intrusión, alarmas de incendio, sistemas de video vigilancia, sistemas automatizados de respuestas, planes de evacuación, al final habrá que tener conocimientos básicos de todos estos elementos para una buena planificación.

En próximas publicaciones entraré al detalle sobre la metodología de la planificación, así como en los elementos tecnológicos que son necesarios para ejecutar el plan aprobado. Escribiré sobre el funcionamiento de estos elementos así como sus pros y contras en su implementación.

Con gusto estaré respondiendo sus inquietudes y lo que vaya surgiendo a medida que este blog siga en crecimiento.

Espero que mis aportes les sirvan y brinden beneficios a su seguridad.

¿Me espían? Parte II



 

El presidente de la empresa le llama a una reunión de urgencia, usted como su empleado de mayor confianza, pues así lo siente al ser el jefe de seguridad de la compañía, lo atiende a la brevedad posible. 

La reunión se efectúa en la sala de la junta directiva, así que debe ser importante el motivo de la llamada. En efecto, después de los saludos iniciales le comenta que está seguro de que con algún método están siendo grabados por terceros, pues recibió un indicio en una reunión de licitación; una información que pocos en la empresa conocían y que surgió en esa reunión.

Una vez alertado ante esta situación, usted como jefe de seguridad debe tomar las acciones necesarias para obtener la certeza en dos cosas importantes, si realmente están intervenidos y como evitar otra fuga de información.

Lo normal dentro del gran ámbito de empresas es que el departamento de seguridad no tenga los equipos y el conocimiento adecuado para realizar un barrido electrónico eficaz. Por lo tanto se debe comenzar a realizar una investigación a fondo para saber cuándo y dónde se produjo la información inicial y desde ahí tomar las previsiones hasta tanto no se haga la revisión dentro de la empresa.
Existen variadas formas de prevenir o minimizar una fuga de información y estas dependen de la forma en la cual fue generada, pues no es lo mismo que haya sido en una junta, una conversación, por teléfono, escrito sea por documento físico o en electrónico, pues cada uno implica diferentes medios de intervención.

Lo más recomendable en cualquiera de los casos es el de usar otro sitio u otro medio de comunicación para minimizar el riesgo de producir una nueva fuga y el de hacer correr una noticia o evento falso de alta importancia en los sitios o medios donde se sospeche haya sido inicialmente para así confirmar de que realmente por ahí sucedió si se recibe un nuevo indicio.

Luego se recomienda realizar un barrido electrónico en los sitios donde se generan información sensible en la empresa y para ello se recomienda la contratación de un profesional en la materia. La contratación generalmente se calcula en base a los metros del área a revisar, la mayoría de las personas tienden a dar el metraje total de la instalación, pero en realidad deben dar el área de cada oficina o sala de reuniones donde será realizado el trabajo, pues así se descartan las áreas comunes y otras dependencias de menor importancia dentro del cálculo del costo.

Se puede solicitar de antemano un documento que especifique el alcance y metodología que se va a emplear para este trabajo, así como el tiempo y horario de la revisión, y si es referido por alguien de confianza. De esta forma se puede obtener información importante para determinar entre varios candidatos cuál de ellos representa la mejor opción.

Existen empresas a nivel mundial que se dedican a realizar este tipo de labores, con gente entrenada y un sin número de equipos especializados para estos casos, sin embargo no están localmente en todos los países, y no todos tienen los mismos equipos a su disposición, elementos que se deben tomar en cuenta.

Es importante no mencionar que se va a realizar este tipo de trabajo, si es necesario que gente que tiende a trabajar fuera de horario de oficina no esté en las instalaciones, puede hacer un comunicado diciendo que se hace necesario desalojar el área, pues se va a realizar una fumigación en tal día, y así no levantar sospechas o alertar, y que pueda ser retirado algún equipo de intervención instalado antes de realizar el barrido.

En otra entrega seguiremos…

domingo, 14 de febrero de 2016

¿Me espían?



Mucha gente en algún momento se hace esta crucial pregunta, pues algunos indicios que percibe apuntan a ello.

La sospecha se hace más fuerte si recibe información de terceros sobre asuntos de interés privado y no compartido, como parte de una reunión, conversación, estrategia de mercadeo, etc.

Cuando ya se llega a esta situación se debe analizar bien cuál sería la mejor solución para determinar con certeza de donde proviene la fuga de la información, y para esto hay que emplear el sentido común y la lógica pues la parte emocional nos podrá traer algunos enredos problemáticos.

Para comenzar se debe calmar la mente y razonar fríamente, haciendo memoria, preguntarse en donde se estaba cuando ocurrió el intercambio de información, con quienes se estaba reunido, fue hablado personalmente, mediante algún teléfono o era información documentada, pues a medida que se obtienen las respuestas se logra filtrar una gran cantidad de posibilidades haciendo más fácil ubicar el punto de fuga.

Luego se debe tomar una decisión al respecto, si la solución se buscara personalmente o se deberá contratar a un especialista en la materia. Esta decisión dependerá del tamaño del problema, pues las condiciones no son las mismas si la información es meramente parte de una conversación casual entre conocidos o, es un detalle muy puntual de un nuevo proyecto empresarial presentado en una junta directiva en la sala de reuniones de la presidencia.

Si uno quisiera determinar si le plantaron algún dispositivo que le sirva a otra persona obtener información, hay que hacer una búsqueda en el sitio probable de estos elementos, los cuales pueden estar camuflados en objetos cotidianos gracias a los avances que han realizado en los últimos tiempos, y que están al alcance de cualquiera que se proponga a usarlos para su beneficio.

También es posible que uno esté tratando de localizar un dispositivo de alta tecnología y es probable que el método usado sea de lo más simple, como un micrófono con un fino y largo cableado que esté conectado a un grabador, así que la inspección que uno debe realizar se basa en la minuciosidad de la observación y algún tipo de conocimiento en relación a la colocación y ubicación de estos dispositivos.

Lo más probable es que la persona común no tome en cuenta estos detalles y algún elemento se le puede pasar por alto al momento de realizar la búsqueda, de esta forma al creer que como no consiguió nada, se forma en su mente una falsa sensación de seguridad hasta que, la realidad lo alcanza nuevamente al recibir otra alerta de una nueva fuga de información, situación nada agradable.

Es posible que se le ocurra ir a comprar algún equipo para ayudarse en su búsqueda de algún micrófono, y comienza su localización por medio del internet, el famoso buscador en cuestión de segundos le muestra cientos de enlaces a sitios web con la deseada información. 

Después de algunos minutos de estar leyendo parte de la información sobre los equipos que se ofrecen, se da cuenta que depende de lo que se esté buscando depende el tipo de equipo que debe adquirirse, algo problemático pues uno realmente no tiene idea precisa de que se esté buscando, así que si se desea realizar un buen trabajo de rastreo, indiscutiblemente se tendrá que comprar más de un equipo.

Se decide finalmente y se compra un detector de micrófonos inalámbricos, un localizador de cámaras y como protección un perturbador de ambiente, todo a un excelente precio confiando en lo que el vendedor pone en las especificaciones de cada equipo.

Ahora solo depende de aplicar el funcionamiento de estos equipos en el sitio donde uno sospecha que esta el micrófono plantado, así que empieza con el buscador de micrófonos, saca el equipo, le coloca las pilas, lo enciende,  le ajusta la sensibilidad a como crea, hay unas luces alumbrando de forma titilante y empieza a pasarlo por toda el área.

Al rato de estar usándolo nota cosas extrañas, como que las luces se encienden a diferentes ritmos, a veces se queda fijo dependiendo si se acerca o se aleja de ciertos puntos dentro de su área de búsqueda, y al no tener ciertos conocimientos tecnológicos sobre el comportamiento de las ondas electromagnéticas producidas por cualquier elemento por donde haya un paso de electricidad, y como hace el equipo para detectarlas, aunado al rango de detección y los diferentes rangos de frecuencias, hace que asuma condiciones de operación, pues el manual con el que vino el equipo solo trae las más básicas instrucciones de uso.

Luego decide usar el localizador de cámaras, equipo que inclusive trae un detector de alta frecuencia para indicar si existe alguna que sea inalámbrica y se envíen las imágenes a través de la internet, pero al igual que con el anterior equipo, las luces se comportan de manera similar y al ver a través del localizador de cámaras observa una cantidad de puntos destellantes dependiendo de lo que observa, así que con ambos equipos toma suposiciones que a lo mejor no son ciertas.

Finalmente realiza que su mejor opción es la de emplear el perturbador de ambiente, pues está convencido de que así, no importa si tiene algún micrófono oculto, este será inutilizado por este singular dispositivo.

Aprovecha que habrá una reunión en la sala de juntas para operar el equipo, se reúnen las personas y enciende el equipo, ajusta el volumen y sale un sonido parecido a cuando se pone un canal sin video en un televisor. Al principio el grupo se ajusta a esta perturbación pero al pasar los minutos ya algunos están incomodos por el ruido emitido, y antes que finalice la reunión tuvo que apagarlo pues el ambiente estaba muy perturbado.

Ahora su experiencia con estos nuevos implementos que creía le ayudaría a resolver su situación en realidad no lo deja satisfecho al no obtener la seguridad que esperaba de ellos.

Es posible que el lector se vea reflejado en alguna situación similar y al final resuelva contratar a un especialista, especialmente si la problemática es dentro de una organización relativamente importante y la directiva necesita estar completamente segura que la situación no se repita de nuevo.

En próximas entregas seguiré con este tema intrigante y apasionante.